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Danimann en ITALIA - Día 2 / Roma II |
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Este fue otro día destinado a patear. Si el día anterior habíamos visto, a grosso modo, la mitad de lo visible (entre ello El Vaticano, El Panteón y la Fontana di Trevi) hoy quedaba la otra segunda mitad imprescindible: El Coliseo y las ruinas romanas.
Empezamos la andadura bajando del metro justo delante de la Piaza del Popolo. Una plaza inmensa flanqueada por fuentes con sus neptunos, sus afroditas y agripas y comparsas y un obelisco central con leones chorreantes. La plaza en sí está muy bien, al igual que los jardines que quedan a su izquierda, subiendo unas escaleras. Lo malo de tal plácido momento fueron los hindúes venderosas a los que logré esquivar pero que al final hábil y rufianmente lograron engatusar a Natalia y tomarme a mí el peluquín, aunque no les saliera bien la jugada del todo.
Tras la visita a la Piaza y por los jardines adyacentes, nos encaminamos a la entrañable Plaza de España, con sus famosas escalinatas. El trayecto es muy sencillo desde la Piaza del Popolo, puesto que sólo hay que ir un ratillo en linea recta por la Vía del babuino (sí, del mono) hasta alcanzar dicha plaza.
Asediados por más hindúes venderosas y marejadas de turistas, logramos abrirnos hueco para hacernos las fotos de rigor con la fontana de la plaza, que viene a ser una barquichuela de piedra con un par de barbudos que vomitan agua.
Después tocó la ascensión de la escalinata y nueva sesión de fotos en los raros intermedios en los que no había 500 japoneses por escalón.
Continúa
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